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Ante la próxima presentación por parte del grupo parlamentario socialista de la proposición de Ley de Lenguas en las Cortes de Aragón, la Asociación Cultural Nogará-Religada, que lleva casi veinte años trabajando por la promoción, investigación, dignificación y difusión del aragonés, quiere hacer pública su postura:
El aragonés y el catalán, como lenguas propias e históricas de Aragón, han de ser reconocidas como cooficiales, de otra manera se las está condenando, sobre todo en el caso del aragonés, a ser lenguas de segunda categoría. La cooficialidad, derecho reconocido por la Constitución, no supone en la práctica otra cosa más que un compromiso claro de los poderes públicos para garantizar a los hablantes la relación con la administración pública en su lengua propia. Entendemos que la ley tendría que prever, por otra parte, la gradualidad de la aplicación de esta medida según se fuese avanzando en la normalización social de nuestras lenguas.
Asimismo, una política decidida en la enseñanza nos parece fundamental para la supervivencia del aragonés. En la actual redacción del proyecto se afirma que el aprendizaje de la lengua propia será voluntario. Nosotros estamos en completo desacuerdo ya que el aparente derecho de los padres que se intenta defender no es sino una vulneración de los derechos de los hijos al reconocimiento integral de su propia lengua. La lengua propia tendría que formar parte obligatoriamente de los curricula escolares asegurando unos mínimos. Por todo esto, proponemos que se impida la exclusión en el ordenamiento jurídico de su uso, garantizando en todo el territorio aragonés la enseñanza de las lenguas propias. Hay que tener en cuenta que según la propuesta presentada, nuestras lenguas tienen menos derechos que las lenguas extranjeras, las cuales sí que son de enseñanza obligatoria. La ley tendría, además, que declarar explícitamente que habrá enseñanaza de y en las lenguas propias. Y no hay que olvidar tampoco la enseñanza de adultos, por lo que proponemos la presencia del aragonés en las Escuelas Oficiales de Idiomas de Aragón, como ya se está haciendo con el catalán y otros idiomas.
Respecto al futuro Consejo Superior de las Lenguas de Aragón hemos de decir que sería interesante que estuviese formado por más de los 15 miembros que se proponen en la actual redacción de la ley y que, así, se abriera a las asociaciones que investigan y difunden las lenguas. Si no se hace de esta manera, podría ocurrir que estuviese formado por filólogos que no conocen, o escasamente, las lenguas propias y que faltasen en él los verdaderos hablantes y conocedores de las mismas. Además, sus competencias exclusivamente administrativas y de consejo al Gobierno, no se han de confundir con las lingüísticas. Desde Nogará queremos aclarar, y así tendría que aparecer en la ley, que las competencias de normativización lingüística de la lengua aragonesa corresponden única y exclusivamente a la Academia de l'Aragonés, institución creada por consenso en el II Congreso de l'Aragonés (Congreso patrocinado por el Gobierno de Aragón) y que cualquier otro ente que se cree no será en absoluto reconocido por nosotros si no cuenta con, al menos, el mismo consenso.
Para acabar, y aunque podrían ser más, hay algunos aspectos a mejorar especialmente. Brevemente, son los siguientes:
Sería necesario que el texto dejara claro que la toponimia preferente fuese solo la histórica y tradicional de cada territorio, por encima de la que establezcan los municipios o comarcas.
Echamos de menos en la ley una referencia explícita a una programación en aragonés y catalán en la radiotelevisión autonómica. Con más razón si se aprovechan las nuevas posibilidades que se han abierto actualmente con la tecnología de la TDT.
Zaragoza, como capital de Aragón y sitio en el que han confluido gran cantidad de hablantes de aragonés y de catalán, tendría que contar con un estatus especial, equivalente, al menos, al propuesto en la ley para las ciudades que limitan con los territorios de empleo predominante.
Creemos importante que se reflejara en la ley la necesidad de la creación del Instituto Johan Ferrández d'Heredia. Institución que tendría como fines la divulgación y la enseñanza del aragonés más allá de sus fronteras.
Finalmente, es necesario que recordemos desde Nogará que España firmó la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias con unos preceptos muy explícitos en cuanto a protección. Por otra parte, el Dictamen elaborado por la Comisión especial sobre política lingüística de las Cortes de Aragón (1997) establece el principio de cooficialidad, cosa que esta proposición de ley olvida intencionadamente. Además, al ser el aragonés una de las lenguas en mayor peligro de desaparición, como así lo refleja el último atlas publicado por la UNESCO, son aconsejables medidas firmes, urgentes y de discriminación positiva en su territorio. |